Seis cartas. Una elección libre y mental.
Retiras la suya del mazo… y acierta siempre.
Seis cartas en pantalla. El espectador memoriza una, sin decirla ni tocarla. Barajas, retiras «su» carta del mazo y quedan cinco. La suya no está entre ellas. Jamás.
Es un clásico de la magia de salón trasladado a pantalla. Nadie memoriza seis cartas: memoriza una. Y ninguna de las seis vuelve, así que el acierto es matemáticamente seguro sin saber nada de su elección.
1. «Elige una y clávala en tu cabeza. No me la digas.» Deja tiempo real: 6–8 segundos.
2. Mientras barajas, insiste: «piensa en el palo, en el número, en su color».
3. Al retirar la carta, hazlo con gesto lento y seguro.
4. Nunca digas «mira si está la tuya» antes de tiempo: primero deja que las cuente.
No lo repitas nunca. En la repetición el espectador deja de mirar su carta y mira el conjunto: ahí se cae. Y no dejes que nadie fotografíe las seis cartas iniciales.