Lee cada paso en voz alta, sin prisa. El oráculo necesita tiempo.
Cien símbolos en una tabla.
La esfera adivina el que ha memorizado. Tú no tocas nada.
El espectador piensa un número de dos cifras completamente libre, hace dos operaciones mentales, busca el resultado en una tabla de cien símbolos distintos y memoriza el suyo. La esfera lo revela.
No hay nada que cargar ni que pulsar en secreto: puedes prestar el móvil y quedarte a un metro de distancia. Es el más limpio de la colección para hacerlo por videollamada.
1. Lee los pasos en voz alta, uno a uno, sin prisa.
2. Insiste en que puede cambiar de número si quiere: refuerza la libertad.
3. Cuando aparezca la tabla, apártate. Que la mire él solo.
4. Pide que cierre los ojos y «proyecte» el símbolo hacia la esfera. Los 3,6 s de carga son puro teatro: úsalos.
No lo hagas dos veces seguidas ante el mismo público: comparando las dos tablas se ve el patrón. Si alguien pide repetir, cambia a otro efecto de la colección.