Piensa una hora. La varita golpea números al azar…
y se detiene exactamente en la tuya.
El espectador piensa una hora del reloj, del 1 al 12, y no la dice nunca. La varita empieza a golpear números aparentemente al azar. Él cuenta en silencio y grita «¡Alto!» cuando llega a 20. La varita está sobre su hora.
No hay nada que cargar: la app lo hace sola. Puedes dejar el móvil en la mesa y no volver a tocarlo. Es el efecto ideal para hacer con las manos a la vista y quietas.
1. Explica las reglas antes de empezar, muy claras: «desde tu hora, uno más por cada golpe, y a 20 me paras».
2. Insiste: «en silencio, sin mover los labios».
3. Si se pierde contando, no pasa nada: reinicia y repítelo. El método no se gasta.
4. Al parar, no digas el número tú: pídele que lo diga él primero. El impacto es mayor.
Es de los pocos que sí puedes repetir: los 7 primeros golpes se sortean de nuevo en cada partida, así que el recorrido parece distinto cada vez.